Esta exposición sitúa a Joan Miró en un marco transatlántico ampliado: en lugar de centrarse únicamente en sus períodos catalán y parisino, explora las múltiples visitas que Miró realizó a Estados Unidos entre 1947 y 1968, sus exposiciones en Nueva York y sus diálogos con la abstracción americana, la pintura de acción y el minimalismo.
Los curadores Marko Daniel, Matthew Gale y Dolors Rodríguez Roig han reunido unas 160 obras de Europa y Estados Unidos — pinturas, esculturas, grabados y documentos de archivo — para mostrar cómo figuras como Jackson Pollock, Louise Bourgeois y Mark Rothko tanto influyeron como fueron influenciados por Miró.




