Salón ACME fue fundado en 2013 como una plataforma alternativa a las ferias de arte tradicionales.
Su objetivo inicial era brindar visibilidad a artistas sin representación de galerías.
Desde el principio, la feria utilizó un sistema de convocatoria abierta, permitiendo que los artistas presentaran sus obras directamente.
Este enfoque la distinguió de las ferias impulsadas por galerías y creó un proceso de selección más democrático.
A lo largo de los años, Salón ACME amplió su estructura, introduciendo secciones curadas, programas de países invitados y colaboraciones internacionales.
Se convirtió en un componente clave de la Semana del Arte de Ciudad de México, atrayendo la atención de curadores y coleccionistas internacionales.
La feria jugó un papel importante en posicionar a Ciudad de México como un centro global del arte contemporáneo.
Su influencia va más allá del evento en sí: muchos artistas que participaron en Salón ACME luego obtuvieron representación en galerías y reconocimiento internacional.
La plataforma también contribuyó a discusiones más amplias sobre acceso, representación y poder dentro del mundo del arte.
Hoy, Salón ACME es reconocido como una de las iniciativas impulsadas por artistas más importantes a nivel mundial.